16.10.12

Platos sucios en la bacha.


Hoy llegue a mi casa, después de una larga caminata bajo la lluvia y me encontré con los platos de anoche en la bacha.
Parece una pavada, pero es revelador: ¿En que momento me transforme en una mujer que deja los platos en la bacha a la noche?. De hecho, ODIO dormir con los platos en la bacha.

En estos últimos días me concentre en dormir, mas que en mis obsesiones. Me concentre en descansar y en no pensar. Pero hoy... hoy pensé. Mucho de hecho. (cuanta "ch", no?).
Pensé que no es un tema de dejar "los platos sucios en la bacha". Es un tema de haber dejado de ser yo.
Me replantee cual fue el punto de inflexión, el momento en el que toda mi personalidad quedo reducida a esta llorona, que se queda en su casa bebiendo cuando esta triste y no puede dormir. La que se deprime constantemente porque las cosas no salen como le gustaría. La que no avanza con las cosas que quiere.
La que sale en converse y remera. La que no se maquilla. La que vive despeinada. ¿CUANDO?.
De pronto todo tuvo sentido. Las decisiones que tome en los últimos años, las cosas que no hice, las cosas que hice. Pavadas, como haber dejado de usar lentes de contacto... ¿Porque?. Porque es mucho mas fácil enfrentar el mundo con anteojos. En cierto punto pone una barrera entre ustedes y yo. Salir en jeans y remera, es la forma de que de por si no me sienta atractiva... así que si nadie me da bola, no es por mi, no es un rechazo. Y así con todo.

Tímidamente, en estas ultimas semanas se dio una situación ligeramente híbrida entre mis dos yo:
La que se arriesgo a decir las cosas aunque el resultado estaba cantado y la llorona que se quedo bajoneandola en su casa.
Ante todo, ningún extremo es bueno y ambas soy yo. No dejo de ser ninguna nunca. Siempre que este triste me va a tirar mas bajonearla, pero lo importante es que vuelva a ser la que se levanta y sigue caminando.
La que quiere algo y va por eso. La que ocupa su tiempo con cosas productivas y no con pensamientos auto destructivos. La que no necesita un hombre en su vida para sentirse plena, aunque le encantaría estar enamorada (correspondida) y feliz.
Tal vez fue una historia de amor fallida la que me tiro al piso, tal vez fue la frustración de proyectos jamás llevados a cabo. Tal vez fue preferir un lugar cómodo y no tirarme al vacío por miedo a destruirme.
Tal vez... tal vez nada. A tal vez lo voló el viento.

Hoy estoy sentada, en el living de MI departamento, con MI perro, con MIS proyectos y no encuentro ninguna razón por la cual no pueda ser feliz.
Es cuestión de dejar las anclas atrás y apostar por algo mejor. No digo que no cueste, es un trabajito, pero creo que lo peor ya paso... una vez que te paras del piso, te sacudís el pantalón y no te queda otra que ponerte a caminar.

Ahora, con su permiso, me voy a lavar los platos.







3 comments:

Superchic said...

¿Cuando dejaste de ser vos y cuando apareció un nuevo vos?

Anonymous said...

Si ya te levantaste y te sacudiste los jeans, ya hiciste lo más difícil. Dale, caminá piba!

Leo V said...

Y si te comprás un lavaplatos? Es menos existencial, pero práctico como loco.